La historia de la birria de res: pasar el aroma rojo a la carne

Al abrir un chile seco, la cocina se llena de un aroma dulce, como de pasas. No huele a picante, sino a algo rojo y profundo. Ahí se suman jitomate, ajo, vinagre y especias, y la res se cocina despacio. La grasa roja que flota al destapar la olla y el vapor de la carne que se deshace son el mejor momento de la birria de res.
La birria de res es un guiso rojo mexicano: la carne se marina en un adobo de chiles secos y se cocina hasta quedar suavísima. Su origen suele situarse en Jalisco y alrededores, como un platillo de chivo, y hoy se comen mucho las versiones caseras y de puesto hechas con res. Hay quien la sirve en plato y se toma el consomé, y en los últimos años destaca la quesabirria: tortillas bañadas en la grasa roja, rellenas de queso y doradas en la plancha.
Lo que más dudas genera fuera de México son los chiles secos y el corte de carne. Con guajillo, ancho y chile de árbol el aroma sale enseguida, pero no siempre se consiguen los tres. En este artículo separo la combinación para cuando tienes los chiles de una alternativa realista para los días en que no los encuentras. Dentro de los platillos rojos mexicanos, el pozole rojo (en japonés) es una sopa de maíz en olla grande, la tinga de pollo (en japonés) es pollo guisado con chipotle y el mole poblano es una salsa espesa de días de fiesta. La birria es distinta de todos: se come la grasa de la carne junto con el consomé rojo de chiles secos.
En español se escribe birria de res; res es la carne de vaca. En japonés el nombre se transcribe de varias formas, pero aquí usamos siempre «birria de res». La versión con queso dorada como taco se llama quesabirria o quesatacos de birria.
Cómo elegir los chiles y la carne: qué respetar y qué cambiar

El rojo de la birria no sale solo del jitomate. Al tostar ligeramente los chiles secos, hidratarlos, licuarlos en un adobo terso y pasarlo a la carne, el aroma rojo invade toda la olla. Si los chiles se queman, queda amargor; lo importante es tostarlos solo hasta «despertar» el aroma, no hasta quemarlos.
Con la res, lo más fácil es mezclar chambarete, espaldilla y falda. Solo con chambarete hay mucho sabor pero poca grasa; solo con espaldilla es fácil de comer, pero el consomé queda con menos cuerpo. Un poco de falda hace que flote la grasa roja y que las tortillas queden más doradas al pasarlas por la plancha. Si no te gusta la grasa, al terminar el guiso retira la de la superficie y deja solo unas 2 cdas.
| El corazón del platillo | Su papel en México | Alternativa realista | Cuidado al sustituir |
|---|---|---|---|
| Chile guajillo | Color rojo, acidez ligera, notas frutales | En línea o en tiendas de productos importados | Si no hay, aumenta el pimentón, pero el aroma será más débil |
| Chile ancho | Dulzor de fruta seca y cuerpo | En línea o en tiendas especializadas en chiles | Si lo omites, compensa el dulzor con unas pocas pasas |
| Chile de árbol | Picor intenso | Un poco de chile rojo en polvo | Si te pasas, todo el guiso picará demasiado |
| Orégano mexicano | Aroma herbal, casi cítrico | También sirve orégano mediterráneo | Tomillo o albahaca llevan el platillo a otro lado |
| Chambarete y espaldilla | Carne que se deshebra tras una cocción larga | Combina chambarete, espaldilla y falda | Con carne en láminas el consomé queda ralo y la textura no se deshebra |
| Tortilla de maíz | Recibe la carne y el consomé | Tortillas de maíz compradas; si no hay, de harina | Pan o arroz sirven en casa, aunque el platillo cambia de carácter |
Los días sin chiles secos, acércate con pimentón, un poco de chile en polvo, pasas y vinagre. Aun así, no aparece el aroma de la piel del guajillo o del ancho. Más que buscar una réplica perfecta la primera vez, es mejor usar aunque sea un tipo de chile seco para entender qué es una birria.
Ingredientes (4 porciones de guiso, y para tacos)

Con estas cantidades salen 4 porciones de guiso u 8 quesabirrias pequeñas aproximadamente. Si vas a guardar para el día siguiente, conviene separar la carne del consomé.
Carne y sazón
| Ingrediente | Cantidad | Sustitutos y notas |
|---|---|---|
| Chambarete de res | 500 g | En cubos de 4 cm. Aporta el sabor del guiso |
| Espaldilla de res | 400 g | En cubos de 4 cm. Aporta la carne que se deshebra |
| Falda o costilla de res | 200 g | En cubos de 4 cm. Si no te gusta la grasa, cámbiala por espaldilla |
| Sal | 1 1/2 cdta. | Directamente sobre la carne |
| Pimienta negra | 1/2 cdta. | Molida gruesa |
| Aceite vegetal | 1 cda. | Para sellar |
Adobo de chiles
| Ingrediente | Cantidad | Sustitutos y notas |
|---|---|---|
| Chile guajillo | 5 | Si no hay, añade 2 cdas. de pimentón |
| Chile ancho | 2 | Si no hay, añade 1 cda. de pasas |
| Chile de árbol | 1 | Omítelo si no te gusta el picor. También una pizca de chile en polvo |
| Jitomate | 2 (unos 300 g) | También 200 g de jitomate en lata en cubos |
| Cebolla | 1 (unos 200 g) | La mitad se asa y la otra mitad va al guiso |
| Ajo | 5 dientes | Pelados |
| Vinagre de manzana | 2 cdas. | También 1 1/2 cdas. de vinagre de arroz |
| Comino molido | 1 cdta. | Si te pasas, sabe a carne para tacos de sobre |
| Orégano seco | 1 cdta. | Lo ideal es orégano mexicano |
| Canela en raja | 1/2 raja | En polvo, 1/6 cdta. |
| Clavo de olor | 2 | En polvo, solo una pizca |
| Laurel | 2 hojas | Se puede omitir |
| Caldo de res o agua | 900 ml | Si usas consomé en polvo, reduce la sal |
| Agua de remojo de los chiles | 150 ml | No la uses si huele a quemado |
Para servir y para las quesabirrias
| Ingrediente | Cantidad | Sustitutos y notas |
|---|---|---|
| Tortillas de maíz | 8 | También de harina. De unos 15 cm de diámetro |
| Queso que se derrita | 160 g | En lugar de quesillo de Oaxaca; va bien uno tipo mozzarella |
| Cebolla blanca | 1/2 | Picada en cubitos de 5 mm |
| Cilantro | 20 g | Si no te gusta, cebollín |
| Limón | 2 | También limón amarillo |
| Sal | 1/2 cdta. aprox. | Para ajustar al final |
Este platillo lleva res, lácteos (queso) y, según la marca, las tortillas pueden contener trigo. Lava con jabón los utensilios que tocaron carne cruda y no dejes que toquen la carne cocida ni las tortillas. La res se cocina hasta deshebrarse, pero si pruebas el caldo a mitad de cocción, hazlo solo cuando haya hervido bien.
Los días en que no consigas chiles secos, tener pimentón y orégano en la alacena ayuda a llevar el guiso hacia el lado rojo. Si te preocupa el punto de cocción de la carne, un termómetro de cocina que mida la temperatura del centro te ayudará a decidir más rápido al sellar y al recalentar.
Si quieres cuidar el paso de machacar los aromas, con un molcajete o un mortero puedes golpear ligeramente el ajo, el orégano y el comino antes de añadirlos al adobo. Se puede hacer solo con licuadora, pero vale la pena como herramienta para que las especias en poca cantidad no se queden dormidas.
Al final la carne se cocina hasta deshebrarse, pero al dorar las quesabirrias o recalentar al día siguiente es difícil saber a simple vista si el interior está caliente. Si cocinas para la familia y quieres ir a lo seguro, un termómetro te quitará dudas.
Preparación: no quemar los chiles y cocinar la carne hasta que se deshebre
Los primeros 30 minutos son para manejar los chiles secos y sellar la carne. Después, solo hay que esperar a fuego bajo. Un chile quemado no tiene remedio, pero un consomé ralo o demasiado grasoso se puede corregir después.











